El otro día estábamos en el bar tomándonos unas cañas y empecé a recordar cómo había empezado todo esto…
Por muy bueno que seas en algo, por muchas veces que hayas hecho un cosa, tuvo que haber una primera vez… a no ser que seas Nacho Vidal, que ya debió empezar directamente en la tercera o la cuarta… yo si tuve una primera vez.
Acababa de terminar la carrera y era el momento de empezar a trabajar, eso no lo dije yo, lo dijo mi padre apuntándome con la escopeta... mi viejo puede ser muy persuasivo cuando quiere.
El caso es que no tardé demasiado en encontrar trabajo, tampoco puedo presumir mucho, por ahora sólo soy un simple becario pero hay que ir poco a poco. Personajes que son hoy en día infinitamente ricos empezaron así, desde abajo, trabajando duramente, cobrando una miseria y escalando poco a poco hasta amasar una fortuna…sí¡¡¡¡ como Paris Hilton…
Tengo bastante suerte, la oficina en la que trabajo está de put…quiero decir, hay muy buen ambiente, aunque creo que mi jefe es Emilio Aragón.
Sí, casi seguro que sí. Por lo menos creo que el método de contratación que se usa es el mismo que el de La Sexta… sí… porque los tíos somos muy simpáticos pero lo que es guapos guapos no somos y las chicas…las chicas ya os imaginais todos como están que para eso tenemos todos tele y hemos visto La Sexta.
Bautismo
Mi primer día de trabajo fue así: bla bla bla, bla bla bla bla bla, bla, bla bla bla, bla bla bla bla bla bla bla bla, bla, bla bla… y llegó la hora de irse. Entonces pasó eso con lo que todo el mundo sueña en su primer día de trabajo, y no me refiero a zumbarse a una secretaria despampanante encima de la fotocopiadora (que también debe ser un tema), mis compañeros me dijeron si tomábamos algo.
De hecho las palabras textuales fueron “habrá que bautizarlo”. Me iban a llevar al bar donde solían ir al salir del curro a tomarse unas cañas, al parecer el camarero era colega. Lo que no me dijeron era que era inglés…
Entramos y nos acercamos a la barra a pedir, el camarero se acercó a nosotros y empezó a hablar conmigo… en inglés.
Hay tres cosas que hago realmente mal:
1. Hacer globos con los chicles, soy incapaz de hacer un @#*% globo.
2. No se pelar pipas, soy lentísimo, dame cuatro pipas y tardaré una hora en comerlas… y
3. No tengo ni idea de hablar en inglés.
Debí poner cara de “No sé lo que me estás diciendo pero tu madre por si acaso”. El caso es que lógicamente hablaba español y sólo me estaba vacilando ¡maldito humor británico!, si hubiera estado un poco avispado me hubiera dado cuenta de que por muy inglés que seas si trabajas en un bar en España lo más probable es que sepas hablar español. Ese fue el día en el que conocí a Tim, nuestro “barman”.
Después de esto una caña, otra, otra….
Supongo que con tanto líquido ya habría quedado bien bautizado…Esta sería la primera de muchas historias, como por ejemplo el día que nos fuimos de cena con nuestro “barman” pero eso ya queda para otro día…
Penitencia
Ya sabéis lo que pasa cuando empiezas a tomar cañas a las siete de la tarde y llegas a casa cerca de las once….ains que duro iba a ser esto de trabajar!!!
Tim, la cuenta por favor.
4 comentarios:
Me alegro que hayas pasdo bien y fui capaz de alegrarte tu primer día de trabajo.
Tu tranquilo que algun día seras capaz de comer pipas más rapido,hacer globos con un chicle y sobretodo hablarás Inglés.....bueno despues de algunas cañas cuando hablas casi se parece al Inglés.
Esperemos ese entrada sobre una cena que fuiste jajajajaj.
Un saludo amigo.
Todo llegará, esa cena fue sublime, digna de mención... jajaja
jjajaaaa bienvenido a la Blogsfera!!!este blog promete...si señor! me he divertido un monton con esta entrada!!!
Teo...el dia menos pensado aparezco por la puerta!!!
jejeje gracias anabel, jeje suupongo q serás amiga de nuestro barman. Pues no dudes en visitar este blog...las historias de bar siempre son las más graciosas¡¡¡¡¡
un saludo
Publicar un comentario